Bolas Chinas, porque deberías usarlas?

Las bolas chinas o bolas de Geisha son un utensilio que se introduce en la vagina y está formado por dos bolas únicas entre sí con un cordón que facilita su salida de vagina. Además, cada una de las dos bolas lleva dentro otra bola más pequeña suelta, que se mueve en su interior generando vibración o movimiento

Su uso consiste en introducirlas en la vagina durante el día a día, con el desplazamiento de la bolita interior se genera un estimulo de los vibroceptores de la vagina, que tiene como consecuencia la contracción de los músculos lisos de la vagina. Por otra parte, el peso continuo de la bolita sobre el suelo pélvico es capaz de estimular los baroreceptores desencadenando un aumento del todo de la musculatura del suelo pélvico En resumen, con las bolas chinas conseguimos trabajar tanto tono, como fuerza muscular, con los grandes beneficios que eso conlleva.

Historia de las bolas chinas

Bolas Chinas, porque deberías usarlas?

El origen de las bolas chinas se establece hace aproximadamente 1500 años, en la época de un emperador japonés con un alto deseo sexual comenzó a utilizar unas esferas de marfil para que las Geishas de su servicio permaneciesen en todo momento lubricadas y poder tener relaciones sexuales en cualquier momento del día

Posteriormente, las cortesanas japonesas las utilizaban para conseguir un suelo pélvico más fuerte que les permitiera contraerlos durante las relaciones sexuales con los soldados acelerando la eyaculación y disminuyendo el tiempo de las relaciones

Otras teorías remontan su origen a la época dorada del desarrollo del erotismo en China, donde monjes budistas crearon una esfera de madera que mantenía la vagina de las mujeres siempre lubricada.

Con el paso de los años, las esferas de madera y marfil evolucionaron a materiales como el cristal o el acero, hasta la actualidad donde se recubren de silicona medica para evitar dañar la piel y las mucosas.

Anatomía del suelo pélvico

El suelo pélvico es un conjunto de músculos voluntarios que forman una estructura con forma de hamaca y que da sostén a los órganos de la pelvis.

Fuente: fisiocampus.com